Alimentación saludable

La Importancia de una alimentación balanceada en el Parkinson

No existe una dieta específica para las personas con la enfermedad de Parkinson (EP), pero según los expertos, una alimentación saludable, rica en agua y fibra, puede ofrecer muchos beneficios.

Mantener una nutrición adecuada ayuda a fortalecer los huesos, disminuir el riesgo de fracturas y combatir el estreñimiento, una afección común en quienes viven con la EP. 

Consideraciones sobre la dieta  

  • Algunos alimentos ricos en proteínas como pollo, carne o pescado pueden interferir con la absorción de medicamentos para la EP. 
  • Los suplementos de hierro pueden afectar la absorción de la levodopa, por lo que puede ser necesario modificar el horario de ingesta.  
  • Dependiendo de los medicamentos recetados, la alimentación podría requerir ajustes adicionales. 

El personal médico puede determinar los ajustes necesarios en la dieta para optimizar la efectividad del tratamiento, según las características individuales de cada persona.  

Además, indicará si los medicamentos deben tomarse a ciertas horas y si deben acompañarse o no con alimentos o bebidas específicas. 


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Se recomienda una dieta equilibrada que incluya: 

  • Frutas y verduras para aumentar la ingesta de fibra y reducir el estreñimiento. 
  • Beber mucha agua y evitar bebidas alcohólicas o con cafeína, ya que puede contribuir a prevenir la presión arterial baja y el estreñimiento.  
  • Seguir dietas saludables para el cerebro, como las dietas mediterránea y MIND (sigla en inglés de intervención mediterránea-DASH para el retraso neurodegenerativo), que promueven el consumo de verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y grasas saludables, como el aceite de oliva.  

Suplementos y antioxidantes 

Algunas investigaciones sugieren que los antioxidantes, como la vitamina E y la coenzima Q10, podrían prevenir o retrasar el avance de la EP debido a su capacidad para combatir los radicales libres asociados con el envejecimiento celular. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que estos suplementos no ralentizan el avance de la EP, y podrían incluso tener efectos negativos. Por ello, no se recomienda el consumo de suplementos de vitamina E en personas con la EP. No obstante, los antioxidantes que se incorporan a través de una dieta balanceada sí pueden ser beneficiosos. Además, dependiendo del estado de salud ósea, el médico podría recomendar suplementos de vitamina D o calcio.  

Es importante consultar con profesionales de la salud antes de hacer cambios en la dieta o iniciar suplementos. Los dietistas registrados son excelentes recursos para revisar la dieta y hacer recomendaciones sobre alimentos saludables y cantidades diarias de calorías. Una dieta equilibrada debe garantizar el suministro diario recomendado de vitaminas para mantener una buena salud en general.